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Trump frena el ataque a Irán: alivio inmediato para los mercados

Trump frena el ataque a Irán: alivio inmediato para los mercados, dudas de fondo para la energía

Todo pasó en apenas unas horas. Mientras el continente americano despertaba las bolsas globales cayeron y en pocas horas rebotaron y el petróleo se desplomó -todo al mismo tiempo- después de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara que Washington postergará los ataques contra la infraestructura energética iraní, tras lo que calificó como conversaciones "constructivas" con Teherán.

 

El giro del Presidente estadounidense introduce un respiro en un mercado que desde hace días viene operando en modo pánico ante el riesgo de una escalada militar directa sobre el corazón de la oferta energética de Medio Oriente, aunque no despeja las tensiones estructurales que rodean al Estrecho de Ormuz.

 

El precio del Brent, que mientras América Latina dormía se negociaba por encima de los U$S 114 por barril, llegó a hundirse hasta U$S 96 en una rueda de altísima volatilidad , para luego recuperar algo de terreno y ubicarse en torno de los U$S 103,70, una caída del 7,6% en lo que va del día. El referencial estadounidense West Texas Intermediate (WTI) retrocedía 7,7%, hasta aproximadamente U$S 90,90 por barril.

 

Las correcciones refleja un ajuste brusco en las primas de riesgo geopolítico que se habían disparado luego de que la Casa Blanca amenazara con atacar plantas de energía y activos críticos de Irán si no reabría completamente el flujo por Ormuz.

 

En los demás mercados, las acciones acompañaron el alivio. Tras fuertes pérdidas en las primeras horas de la sesión, el Stoxx Europe 600 —que había ingresado en terreno de "corrección" al inicio del lunes— dio vuelta la rueda y pasó a ganar 1,6% en la jornada.

 

En Alemania, el Dax avanzaba 2,4%, impulsado por la recomposición del apetito por riesgo en sectores industriales y exportadores muy sensibles al costo de la energía. En Wall Street, los contratos de futuros sobre el S&P 500 y el Nasdaq 100 subían 1,5%, anticipando una apertura positiva para las grandes tecnológicas y los pesos pesados del índice.

 

El mensaje de Trump llegó, una vez más, vía Truth Social. El mandatario aseguró que Estados Unidos e Irán habían mantenido "MUY BUENAS Y PRODUCTIVAS CONVERSACIONES SOBRE UNA RESOLUCIÓN COMPLETA Y TOTAL DE NUESTRAS HOSTILIDADES", y anunció que "cualquier ataque a plantas de energía e infraestructura energética" quedaba postergado por cinco días.

 

El matiz temporal —una pausa de apenas una semana financiera, justo antes de semana santa— fue suficiente para que operadores de petróleo, acciones y bonos desarmaran, al menos parcialmente, las posiciones defensivas construidas en los últimos días.

 

Desde Teherán, la respuesta fue diametralmente opuesta. Un alto funcionario de seguridad, citado en condición de anonimato por la agencia Tasnim —cercana a la Guardia Revolucionaria—, negó cualquier tipo de diálogo: "No ha habido negociaciones" . Y fue más allá al afirmar que "ni el Estrecho de Ormuz volverá a su estatus previo a la guerra ni regresará la calma a los mercados energéticos ".

 

Un contraste muy notorio entre la narrativa de la Casa Blanca y la línea dura iraní expone el carácter precario de la tregua de facto que están leyendo los mercados.

Para algunos gestores, el movimiento de Trump responde tanto a cálculos militares como financieros . Jason Borbora-Sheen, portfolio manager en Ninety One, definió la maniobra como probablemente "una versión ‘Taco-lite’, dadas las líneas de tiempo y las especificidades de infraestructura», en referencia al acrónimo de jerga del mercado "Trump always chickens out" (TACO).

 

"Pero muestra que los dolores financieros y políticos están empezando a pesar" sobre el presidente, añadió.

 

El alivio también se sintió en la renta fija soberana. Los mercados de bonos gubernamentales revirtieron parte de las pérdidas iniciales. En el Reino Unido, la tasa de los gilts a dos años —que se había disparado cuando los operadores reforzaron las apuestas a futuras subas de tasas de interés— cayó tras la noticia hasta ubicarse 0,02 puntos porcentuales por debajo del cierre previo, en 4,56%. Los rendimientos se mueven en sentido inverso a los precios.

 

El bono británico a 10 años rendía 4,93%, 0,07 puntos menos en la jornada, mientras que el Treasury estadounidense a 10 años cedía 0,04 puntos, hasta 4,36%.

 

Las expectativas de política monetaria siguieron el mismo patrón. Después de haber llegado a descontar cuatro subas de tasas del Banco de Inglaterra para este año, los traders de swaps recortaron sus apuestas y pasaron a proyectar solo dos o tres. Menor prima de riesgo geopolítico, petróleo algo más barato y un respiro en los activos de riesgo se tradujeron en un ajuste inmediato en la curva implícita de tasas.

 

Con todo, analistas de estrategia advierten que es pronto para cantar victoria. Arun Sai, estratega multi‑activos de Pictet Asset Management, dijo que no quiere "reaccionar de forma refleja" a las novedades del lunes. "A diferencia de las guerras comerciales, un "Taco" o una desescalada no son necesariamente unilaterales», señaló. "Tenemos que poder aferrarnos a la idea de que esta pausa va a durar, ver la reacción de Irán, sin mencionar el cumplimiento por parte de Israel. Y ninguna de esas tres cosas es segura en este punto".

 

El indicador Vix de volatilidad implícita en las acciones estadounidenses, conocido como el "índice del miedo " de Wall Street, ofreció una foto sintética del giro de humor. Funcionaba alrededor de 30 puntos antes del anuncio y, tras el mensaje de Trump, cayó hasta algo por encima de 20, antes de rebotar y ubicarse cerca de 24. Es decir, el mercado dejó el extremo de pánico, pero todavía opera en una zona de nerviosismo muy por encima de los promedios históricos.

 

Para inversores de largo plazo en energía, la lectura es más matizada. La pausa en los planes de ataque reduce el riesgo inmediato de un daño físico masivo sobre refinerías, oleoductos y plantas eléctricas iraníes, pero no resuelve el nudo central: Ormuz sigue sin volver a la "normalidad", Teherán mantiene el pulso sobre el flujo de crudo y gas, y los actores regionales como Israel no han dado señales claras de contención.

 

"Trump está claramente buscando una salida" , opinó Mark Dowding, CIO de renta fija en RBC BlueBay Asset Management. "Sin embargo, el precio que Irán pedirá por un alto el fuego, y por la reapertura del Estrecho de Ormuz, probablemente será algo que a Estados Unidos le costará mucho aceptar ".

 

En ese equilibrio inestable entre el miedo a una escalada militar total y el costo económico de sostener al mundo al borde de un shock petrolero permanente se moverán, en los próximos días, tanto las pantallas de trading como las decisiones diplomáticas.

 

Para las empresas y los gobiernos de América Latina, altamente expuestos a la volatilidad de los commodities energéticos, lo que hoy se celebra como un respiro podría ser apenas una pausa corta en una crisis que reconfigura, en tiempo real, el mapa de riesgo de la energía global.

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